Tomás Fernández González

UNA BUENA PERSONA SE NOS HA IDO
Lucha en las entrañas de la tierra por sacar adelante a su familia (Salomé, Tomás, Me, Alejandra, Susana, Alejandra, Rodrigo y Tomás), en un trabajo como es la mina, que cuando algunas personas criticaban a este valiente colectivo por disfrutar de determinadas ventajas fiscales, económicas y sociales, yo siempre mantenía el siguiente criterio: el sueldo que gana un minero lo merece por las siguientes razones: 1),- Por que producen lo que ha sido nuestra única fuente de energía en los terribles primeros años de nuestra posguerra y casi actualmente; 2),- Porque en tan duro trabajo empeñan la salud y 3),- Porque arriesgan la vida allá en las profundidades de la tierra.
El caldo de cultivo de su trabajo lo encarrila hacia las labores sindicales y políticas que siempre ha realizado con una honestidad a toda prueba, especialmente desde que se jubila. Tomás ha sido una persona de pocas palabras pero de buenas obras. ¡Qué ejemplo para tanto político corrupto que nos tocado en desgracia!
Teniendo en cuenta de que Tomás era un piloñés de adopción -se enterró en el Cementerio de Toreno (Leòn)- podía esperarse que no hubiera muchas personas en el funeral de cuerpo presente celebrado el 13-2-1017 en la Iglesia Parroquial de Infiesto, pero cual no habrá sido mi agradable sorpresa cuando encontré el templo totalmente lleno de familiares, amigos y conocidos. Pero las sensaciones agradables no terminan aquí. Durante la homilía nuestro párroco D. Manuel -quizá el haber nacido en Moreda le habrá ayudado- quiso dejar claro que a las personas no se las debe clasificar y separar por sus ideologías políticas, sino por sus comportamientos personales y que le consta que Tomás era una buena persona, que tuvo la suerte de dar con una esposa (Salomé) que resultó ser la mejor madre del mundo.
¡Que disfrute de la luz plena, quien trabajó tanto en la penumbra de la mina!

MANOLO MARINA

Publicado Nº 157, Febrero 2017, La Crónica de Piloña

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