“La Carga de 1903”: masacre en Infiesto

Perfecta Díaz, Manuel Bermejo, Manuel Elvira, Benigno Martín, Francisco Pontón, Fulgencio Pérez, Ángel Artidiello, María Martínez, Dolores Rosete, Manuel Pérez, Faustino Iglesias y Ulpiano Fabián… IN MEMORIAM.

Es público y notorio que Piloña participa como no podría ser de otra manera, de disponer de la juventud mejor preparada de la historia de España. Los piloñeses han accedido en los últimos años a todas las ramas de la Formación Profesional y a la amplia gama de las carreras universitarias. Y no podía ser menos la de historiadores, de la que se merece destacar en el tema que nos ocupa, a Roque Rodríguez-Noriega Guillén, que además de serlo, lo ejerce, de una manera muy especial en lo que se refiere a su Piloña de alma. Y de la mano de Roque, la ayuda de su hermana Paula, la colaboración de las hermanas Ríu -bisnietas del candidato Manuel Uría-, de Manuel Valiente de Maliayo Teatro de Villaviciosa, de Inma Rodríguez del Grupo de Teatro “Nun Tris”, del fundamental respaldo de El Roblón de Coya y de algunos descendientes de los fallecidos, han sabido reconstruir los terribles y sangrientos acontecimientos de aquel aciago 30 de Abril de 1903, que con el único delito de protestar pacíficamente por el “pucherazo” sufrido en las elecciones a Diputados a Cortes, dejó la Plaza del Ayuntamiento de Infiesto, teñida de sangre inocente y a decenas de viudas e hijos, solos y desamparados.

El caldo de cultivo de la tragedia que ha sido noticia destacada en toda España, publicándose en grandes titulares en los más importantes periódicos nacionales, ha sido la corrupción institucional de los organismos del Estado, que deberían velar por la transparencia y limpieza electoral, pero que por el contrario lo que protegían y consentían, era el caciquismo mas desvergonzado.

RECORRIDO FÍSICO: Nos reunimos las personas que nos habíamos caracterizado para dar realismo a la celebración, en las proximidades de la “Casa Sindical” y desde un balcón del edificio de enfrente, el candidato que habría de ser víctima del pucherazo (Manuel Uría), interpretado por el laureado actor Manuel Valiente, de Maliayo Teatro de Villaviciosa, nos lee una emotiva arenga sobre el probable desvergonzado robo de la voluntad popular, invitándonos a manifestarnos pacíficamente en la Plaza del Ayuntamiento -si las sospechas se confirman- hacía donde partimos imbuidos de contenida furia. Y en este escenario histórico, es en donde se recrea la dolorosa matanza, con doce cadáveres yacentes sobre las frías y ásperas baldosas de la Plaza, a la par que Inma Rodríguez de “Nus Tris”, nos relataba la secuencias de tan impactante y sangrante suceso, guardando un minuto de silencio en recuerdo de los doce piloñeses vilmente asesinados. A las 20 horas en la Casa de Cultura, conferencia sobre el tema que nos ocupa, presentada por Paula Rodríguez-Noriega Guillén con la colaboración de las hermanas Riu -bisnietas del candidato Manuel Uría- y la lección magistral de historia, impartida por Roque Rodríguez-Noriega Guillén, sobre el periodo de la Restauración Borbónica.

RECORRIDO HISTÓRICO: La Restauración Monárquica impulsada y creada a imagen y semejanza de Cánovas del Castillo, sustituye a la fallida I República con un sistema de apariencia democrática solamente en la forma pero nunca en el fondo, como lo demuestra la injusta selección de los votantes (propietarios o “censados”) o la criminal prebenda de las familias pudientes, que pagando lo que se conocía como ”la cuota”, evitaban que sus hijos realizaran el Servicio Militar, que desgraciadamente coincidía en el tiempo con la injustificada e inmoral Guerra de Marruecos, que únicamente pretendía seguir explotando y disfrutando de las Minas del Rif propiedad de los padres que protegían a sus hijos de la “mili” -los eternos patriotas de “boquilla”- pero defendida por los vástagos de las familias humildes que no habían podido pagar la eximente “cuota” y por lo tanto condenados a dejar su vida o parte de su cuerpo en tan injusto enfrentamiento.

En el capitulo electoral existe un acuerdo tácito entre Conservadores (liderados por Cánovas del Castillo) y Liberales (con Sagasta al frente) para turnarse en el poder, dejando fuera a los partidos minoritarios como el Socialista y el Carlista. En el turno que nos ocupa (Elecciones a Cortes de Abril-1903), “tocaba” ganarlas a los Conservadores y todo el aparato del Estado se volcaba en promocionar a los ”encasillados” de este partido, utilizando maquiavélicas artimañas de todo tipo, para conseguir tal propósito, lo que en la mayoría de los casos hacía desistir de presentarse al candidato que se sabía perdedor de antemano. Pero no ha sucedido así en estas elecciones, en las que el candidato liberal (Manuel Uría) se sentía fuertemente apoyado por las clases populares, con presencia mayoritaria del campesinado. Esta fortaleza le anima a presentar batalla y luchar por el escaño, imbuido por la falsa ilusión de poder romper con la manipulación electoral. Pero como no las tenía todas consigo, convoca a sus partidarios a una manifestación pacífica el 3 de Abril de 1903 en la Plaza del Ayuntamiento, confiando en que la imponente presencia de cerca de dos mil personas, supusiera un freno al cantado y previsto pucherazo. Mas como la falsificación de las actas, avalada por el fallo del corrupto juez (Sr. Entrámbasaguas), diera como ganador del escrutinio al candidato conservador José Gómez Arroyo, la furia del pueblo engañado amagó con entrar en el Ayuntamiento, momento en que se lanzan piedras y suena un disparo sin herir a nadie y sin saber de dónde procedía. Acto seguido, el capitán de la Guardia Civil, al mando de 60 guardias –15 de ellos a caballo– sin cumplir con las ordenanzas, es decir sin el toque previo de prevención, ordena disparar contra la multitud, cuando lo pertinente y suficiente hubiera sido hacerlo al aire, dado el efecto disuasorio que tienen los disparos. Las doce víctimas mortales, han sido el triste resultado de una criminal y desproporcionada acción de las fuerzas que debiendo mantener el orden, lo alteraron de forma funesta. Me recuerda el actual y desigual enfrentamiento entre palestinos (piedras) e israelíes (bombas de última generación).

REFLEXIONES PARA DESPUES DE UNA TRAGEDIA: 1),-Existe un principio en Derecho, de que “la pena ha ser proporcional al delito”. La piedras no merecían balas; 2),- Resulta verdaderamente extraño que hayan pasado 114 años, sin conmemorar tan macabra jornada; 3),- Tampoco resulta muy edificante, que algunas de las familias de las personas fallecidas, no hayan asistido a la recreación; 4),- Me parece muy bien la sugerencia de Toni López, de que “La Carga de 1903”, se celebre todos los años; 5),- Merece todo el apoyo popular e institucional, la reiterada propuesta de Roque Rodríguez-Noriega Guillén, de colocar una placa conmemorativa en el escenario de la tragedia: la Plaza del Ayuntamiento y 6),- Dejar constancia de que sin la colaboración de Aurora Hevia (datos, comentarios y fotos), no me hubiera sido posible realizar este escrito. ¡Gracias Aurora!.

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